En esta ocasión La Chaîne des Rotisseurs Morelos dejó a un lado el glamour sin olvidar la alta cocina, la camaradería entre cofrades e invitados y continuar apoyando a jóvenes talentos como el Chef Diego Bedotto, quién nos deleito -en su casa Carbonara- con una magnifica cena a base de las recetas de su Nonna.
En plática corta, el Chef Diego Bedotto nos contó solía comer en casa de su Nonna al menos un par de veces a la semana, recuerda que solía preparar comida para más de 14 personas y que ahora estando él a cargo del fogón no se imagina como lograba hacerlo. Preparar sus recetas era algo que el Chef quería hacer junto con su tío Giovanni Demarchis (Maître Restaurateur) y el primer convite del año de La Chaîne fue el marco perfecto y para ello vistió de manteles largos su lugar.



Carbonara esta ubicado muy cerca del centro de la ciudad de Cuernavaca y tiene poco más de un año de haber aperturado. Es un lugar no pretencioso cuya cocina es directa y honesta que entra dentro de la categoría de casual dining y cuya atmósfera relajada invita a sobremesas largas con familias y amigos como lo pudimos comprobar tanto miembros de La Chaîne e invitados.



La presentación del evento la realizó Marco Albarrán (Bailli), acompañado de Juan Corral (Vice-Conseiller Culinaire), de Alexei Chevez (Vice-Chargé de Presse), Gerardo Tamariz (socio del restaurante) y Jesús Pérez (Vice-Échanson) quien tuvo a cargo la selección de vinos.



Il Menu
El divertimento comenzó con tres aperitivos: un Acciughe in bagnetto verde (anchoa marinada en aceite Olivo), un Cotolette al Carpium (carne empanizada con calabacita y encurtido de vinagre) y un Suppli di polenta ripiena di gorgonzola (bocadillo de polenta rellena de queso gorgonzola). El antipasti consistió de un Peperone alla bagna caoda, un pimiento horneado alienado en anchoa ajo y alcaparras.


El abbinamento para ambos platos fue un Gavi DOCG de la bodega Pio Cesare elaborado con uva 100% Cortese, una variedad autóctona muy versátil originaria del sur piemontes cuya acidez moderada y sabor ligero equilibraron los sabores y texturas de los bocadillos.
Para el primo plato se sirvió una Insalata frutti di mare de camarón, mejillones y calamar con un toque de azafrán que se hizo acompañar de un Ciari blanco de la bodega Borgo Molino proveniente de la región veneciana de Giulia IGT y elaborado con uva Traminer, una variedad aromáticamente atractiva -cuyo origen es incierto- que ayuda a resaltar los sabores de los crustáceos.


Un Risotto al prosecco e gamberi elaborado con riso arborio sfumato se sirvió como secondo plato, acompañado de un veneziano de la región de Giulia IGT elaborado con otra uva autóctona italiana, la Ribolla Gialla de la bodega Cantina Puiati cuya alta acidez, notas cítricas y carácter fresco equilibraron la untuosidad del arroz.
Para lo dolce, se sirvió un vino de postre tradicional de la Toscana conocido como Vin Santo de la bodega Rocca delle Macìe que se produce con uva Trebbiano y Malvasia en la región del Chiante DOC y que acompaño un Frágole (fresas) al vino tinto e panna cotta.


Las etiquetas servidas en el evento NO se encuentran disponibles en nuestro catálogo; sin embargo, si estás interesado, contáctanos por WhatsApp al +52 (777) 5522-560 para apoyarte en la gestión con la importadora.1
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Fotografías cortesía de Ines Magdah y Alexei Chevez




